Aceptémoslo, es hermoso darse el lujo de no tener jefes, horarios, vínculos de dependencia, etc, sin embargo hay que admitir que la situación por la cual esta atravesando nuestro país no es la más recomendable para emprender una nueva actividad... (téngase en cuenta que las estadísticas indican que más del 75% de las empresas que se crean no duran más de 5 años en el ejercicio de sus actividades), el riesgo es bastante alto no le parece... y son relativamente pocos los que disponen de los recursos necesarios para autofinanciar su proyecto hasta que este logre despegar...

En medio de esta crítica situación nos encontramos con una alternativa agradable a los ojos de quienes quieran iniciar una actividad con un bajo riesgo, y a esta se la conoce bajo el término de franquicia.

Ahora bien mejor vamos a refrescar un poco este concepto:

El contrato de Franquicia es el contrato por el cual un sujeto al que denominamos Franquiciante le permite el uso de su marca, logo, y sistema organizacional, a otro denominado franquiciado a cambio del pago de una remuneración, que por lo general depende de las operaciones realizadas por el mismo.

Es decir este modelo de contrato es perfecto para quienes quieran iniciar una actividad con bajos riesgos económicos, debido a que la empresa ya se encuentra posicionada e identificada en la mente de los consumidores...

En otras palabras montando un negocio de franquicia, podrá dedicarse al funcionamiento diario de su negocio, mientras que el franquiciante se preocupará de investigar nuevos productos, suministrarle regularmente la mercancía, hacer campañas de publicidad y otras cosas imprescindibles para el buen funcionamiento del negocio.

De acuerdo a la actividad podemos diferenciar tres modelos distintos de franquicias:

  1. Franquicia de producción: en este caso el sujeto franquiciado utiliza la marca y el sistema organizacional del franquiciante y fabrica bajo esta. Un caso concreto e ilustrativo de este es la famosa cadena de comidas rápidas estadounidense identificada con la m.

  2. Franquicia de distribución o comercialización: en este caso el sujeto franquiciado utiliza la marca y el sistema organizacional del franquiciante para la distribución o comercialización de productos. Por ejemplo las estaciones de servicios.

  3. Franquicia de servicios: bajo este modelo el franquiciado utiliza la marca y el sistema organizacional del franquiciante y presta servicios bajo la misma. Ej. las cadenas hoteleras.

Ahora pasaremos a analizar las ventajas y desventajas para las partes.

Ventajas para el Franquiciado:

Le permite disponer de una marca prestigiosa que ya esta posicionada en el mercado e identificada en la mente de los consumidores.

Es propietario de su negocio y puede optimizar las inversiones realizadas.

El franquiciante se preocupará de investigar nuevos productos, suministrarle regularmente la mercancía, hacer campañas de publicidad y otras cosas imprescindibles para el buen funcionamiento del negocio.

El franquiciado dispone de una información actualizada del mercado, y no necesita ningún tipo de planificación estratégica.

Otra de las ventajas es el ya mencionado bajo riesgo de fracaso..

El franquiciado se beneficia de la experiencia de la empresa franquiciante, y de los programas de investigación y desarrollo puestos en marcha para la mejora y actualización de productos.

Recibe asistencia y formación continuada tal como esté estipulado en el contrato.

Los conocimientos del franquiciado se incrementan con la formación suministrada por el franquiciador.

Inconvenientes para el Franquiciado:

Generalmente cuanto más prestigiosa sea la marca del franquiciante, esta exigirá un monto mayor en concepto de derecho de entrada.

Cuanto mayores sean los pagos del franquiciado al franquiciante, los márgenes de este ultimo se reducirán y la inversa.

El contrato de franquicia suele poner impedimentos a la cesión o traspaso del contrato por el franquiciado a otra persona.

Ventajas para el Franquiciante:

Crecimiento de la empresa

Acceder a nuevos mercados: ya sean nuevas regiones, países, etc. y la rapidez del crecimiento.

El crecimiento de los franquiciados conduce a una mayor notoriedad de la marca (nombre y logotipos).

El franquiciado no tiene la posibilidad de disfrutar la comercialización en exclusiva de un producto o servicio que se pueda anunciar a nivel nacional, si no es como franquiciado.

La marca y el sistema organizacional es propiedad exclusiva y estos no los pierde permitiendo su uso al franquiciado.  

Las inversiones de crecimiento empresarial utilizando la franquicia son inferiores a otras alternativas.

El franquiciador tiene ingresos por diferentes conceptos: derechos de entrada, márgenes de productos, publicidad, formación, etc. Los derechos periódicos son, normalmente, un porcentaje de las ventas.

Generalmente el franquiciante reduce los costos de la materia prima ya que compra en mayor cantidad.

Inconvenientes para el Franquiciante:

La mala elección de un franquiciado producirá problemas y desprestigio para toda la cadena.

Creación de un potencial competidor: el franquiciante le trasmite formulas, métodos y procedimientos de gestión al franquiciado. Puede suceder que tras la ruptura de las relaciones entre franquiciador y franquiciado haga que este último se convierta en un competidor de la cadena. Aplicando los conocimientos adquiridos del franquiciador, puede desarrollar una actividad comercial con éxito bajo otro nombre comercial.

Conclusión:

Por todo lo expresado podemos decir que el Contrato de Franquicias es una alternativa interesante para quienes quieran emprender una actividad sin la necesidad de empezar desde cero y reducir los riesgos, a la vez quien otorga la franquicia (franquiciante) también se beneficia con la expansión y el crecimiento de su empresa entre otras...

 

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